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Debe orientarse la producción hacia procesos de certificación |
El representante de DAP señaló que uno de los puntos acordados durante la 2da. Asamblea de la Mesa Redonda de Soja Responsable (RTRS) fue iniciar en el presente mes un fuerte proceso de comunicación a nivel mundial, de manera a promover los trabajos realizados, así como los futuros indicadores de responsabilidad de cada miembro de la organización.
Guillermo Terol explicó que de esta manera se tendrá mayor visibilidad y exposición de los avances registrados en materia de producción y de la inclusión de las empresas a los procesos de certificación como por ejemplo: Global GAP o Global Reporting Initiative u otro modelo.
En este sentido, afirmó que hoy ya existen varias empresas como el Grupo Maggi, Los Grobos, Adecoagro o Grupo Lucci de Tucumán (Argentina) que ya han implementado estos sistemas de certificación de su producción con excelentes resultados, lo cual a su criterio debe ser emulado por los productores locales de manera a garantizar el cumplimiento de todos los postulados de la RTRS.
En otro momento, informó sobre la incorporación de nuevos miembros al Comité Ejecutivo de la RTRS como el Instituto Ethos de Brasil y la Fundación Moisés Bertoni de Paraguay. La presidencia de este organismo internacional recae actualmente en Christopher Wells del ABN-AMRO Brasil.
Uno de los objetivos de la RTRS es promover una mayor responsabilidad en la cadena de insumos para la soja. Esta materia prima no solo se usa como alimento para la gente o para engorde de ganado, actualmente es fuente principal en la producción de biodisel en varios países.
En los últimos 10 años la producción de soja ha pasado de menos de 100 millones de toneladas a 230 millones, y se espera que su producción supere las 340 millones de toneladas para el 2015. Pero su masiva expansion provoca riesgos sociales y ambientales, relacionados con la biodiversidad y la salud de la tierra, el manejo de los bosques y el agua, los campesinos y las comunidades indígenas, el acceso a la tierra, los derechos laborales y la migración rural. Para paliar estos problemas, los principales productores y organizaciones internacionales relacionados a la soja decidieron poner en marcha una iniciativa global bajo el nombre de RTRS. Esta fue legalmente establecida en el 2006 como una organización sin fines de lucro, abierta y transaparente. Actualmente cuenta con 79 miembros de tres sectores de la sociedad: productores, industrializadores, financistas y actores civiles. Un número creciente de gobiernos también la apoya. El objetivo clave de la RTRS es facilitar el diálogo global hacia la implementación de estándares ampliamente consensuados para una producción, procesamiento y comercio socialmente responsable de la soja. Una vez establecidos estos, la RTRS tendrá un rol permanente como monitor del estado de responsabilidad de la cadena. |
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